construcciones

Almacén Botanicus

Esta proyección fue realizada para la empresa Botanicus, básicamente se trata de un almacén para los productos de la marca, siguiendo esta línea se trató de optimizar los espacios para la entrada y salida de productos así como ver la forma para que los empleados aumenten su productividad.

Casa Matiella

Cuernavaca, Morelos.- Esta casa se encuentra en Cuernavaca sobre un terreno de 200 m2. Se accede a través de un túnel de concreto armado, largo y muy estrecho, con la finalidad de descubrir al entrar un espacio abierto de más de 6 metros de altura sin cancelería y que vive hacia un patio central.

La planta baja es prácticamente libre, de donde se puede controlar todo el terreno. Un muro lambrín de madera cierra las funciones de cocinar y el acceso a planta alta, con la finalidad de no reconocer las fronteras entre interior y exterior más que con las lozas.

Volumétricamente, se han aprovechado al máximo las restricciones de reglamento, para poder hacer que las recámaras vivan a un patio cada una, mientras que se pueda también disfrutar en las azoteas de reunirse viendo el paisaje.

En el tercer nivel tenemos un estudio abierto completamente al Este y a las vistas del Popocatépetl.

Casa ATL

Casa ATL es una construcción de 260 m2 que cuenta con 7 habitaciones completas para huéspedes en un jardín de eventos.

La planta baja esta abierta al jardín, sin ventanas, de modo que siempre parece ser una casa de descanso y contemplación del paisaje exterior.

En el costado oriente se extiende frente una línea de arboles, tulipanes de la india, bambúes, tabachines y jacarandas, que permiten el paso del sol de la mañana generando sombras que dan frescura a la casa por la mañana y un excelente clima.

Se formaron marcos de concreto aparente que forman los espacios interiores dividido entre si con tablaroca.

La casa se construyó bajo un tanque elevado que almacena agua para el resto del jardín y bajo el cual se forma un patio donde los visitantes pueden reunirse en una fogata para disfrutar en las tardes.

 

Casa Brauer

Se trata de una pequeña ampliación de bajo presupuesto en una casa en el bosque de Cuernavaca. Se necesitaban dos habitaciones más y hemos decidido hacer un volumen nuevo sobre el costado norte del terreno, (dos recámaras y un baño compartido; un volumen de 12x 2.8 m) conectándolo a la casa a partir de un puente (hecho con una armadura de polines dobles) forrado de cristal para quedar rodeado de los árboles del bosque.

Toda la estructura esta hecha de desechos de madera (en su mayoría polines que ocupamos en la cimbra en trabajos anteriores) y en su mayoría se ha forrado con láminas de plástico reciclado (recopilado en tiraderos industriales de la ciudad de Cuernavaca) para protegerla del agua.

Primero conseguimos formar el espacio uniendo polines en sentido horizontal y después decidimos abrir ventanas hasta que encontramos la luz ideal, el paso necesario del sol y las vistas que deseamos del exterior.

Casa Materka

Construimos esta casa alrededor de un piano cuyo sonido debíamos de contener. En un terreno de 220 m2, debíamos conseguir que el pianista obtuviera correctas condiciones acústicas en un espacio amplio para poder dar recitales y clases en grupo; y al mismo tiempo proteger de la música y los ensayos constantes a los vecinos y el resto de los habitantes de la casa.

© Luis Gordoa
Formamos un cajón de piedra en los linderos del terreno, al que fuimos atravesando con trabes en sentido transversal que a modo de puentes cargaban la planta alta, dejando gran parte del terreno libre y aislado en planta baja. En el centro de este espacio, bajo la recamara principal, queda la sala, donde el piano toma toda la importancia y los pisos de madera reciclada junto con la porosidad de la piedra, absorben el sonido.
© Luis Gordoa
La casa cuenta con dos recamaras soleadas y un estudio de cine obscuro en planta alta. La casa envuelta en piedra se abre al sol durante todo el día, negando las vistas al exterior, consiguiendo que al contacto con el sol se perciba una casa muy ligera.
© Luis Gordoa
Solo se notan algunos detalles de ladrillo y el trabajo de carpintería con toda la cimbra; buscamos que ningún acabado pudiera quitar la atención de una casa que parece en constante movimiento por la luz. Pensamos en una arquitectura Mexicana, simple, real; como la que está a lado, afuera de los fraccionamientos; quizás siempre esperando ser modificada.

Casa La Semilla

Esta casa se encuentra en un terreno extenso que en uno de sus linderos anteriormente producía árboles Ficus para la venta. Buscamos que la casa no impactara el contexto natural; Casa la Semilla ha sido una construcción muy rápida y sencilla en la que gracias a las cualidades del concreto se torna difícil determinar los limites entre el interior y el exterior de la misma, obteniendo una casa que con dimensiones acotadas parezca muy extensa y sea imperceptible desde varios puntos del terreno.

© Luis Gordoa

Al estar los arboles sembrados uno pegado al otro, han crecido juntos y muy esbeltos, por lo que nuestra propuesta aprovecha este bosque de arboles para cubrir el sol del sur y tener una fachada totalmente abierta a los mismos.

© Luis Gordoa

Conseguimos hacer una cubierta de 200m2 soportada en tres columnas centrales y una trabe que la cruza completamente a modo de un péndulo invertido. De esta forma, conseguimos no tener ningún puntal en el resto de la casa, y tener la libertad de disponer del espacio bajo esta cubierta como mejor nos convenía. La orientación de la casa es norte, pues Jiutepec es una zona muy calurosa del estado de Morelos, México.

© Luis Gordoa

La casa a penas cuenta con una recamara principal, y una pequeña habitación para un niño. El resto de la casa, es abierto, con una barra para cocinar y las áreas de estar y comer unidas. En el jardín sur, se forma una área abierta para estar bajo la sombra de los Ficus, mientras que en la fachada norte se forma una terraza abierta al sol y como si fuera un muelle, flota sobre un pequeño estanque que recupera aguas claras para riego.

Estudio Cinco

El estudio cinco es un edificio de bajo presupuesto, para acoger a un taller para diferentes artistas y otros de de diversas disciplinas en la ciudad de Cuernavaca. Se compone de cinco espacios, cuya finalidad es integrarse con el contexto y el paisaje, para que cada uno pueda disfrutar del clima y las vistas de la región. La cafetería, de 90 metros cuadrados, la galería principal de 140 m2, de siete metros de altura para que los artistas trabajen en conjunto y que se puedan llevar a cabo exposiciones y conciertos, una zona de talleres individuales de 90 metros cuadrados, una explanada intermedia de 150 m2, para llevar a cabo exposiciones abiertas y sea el vínculo entre la cafetería y los talleres; y una terraza, tomando ventaja de la cubierta de la galería como un techo verde para trabajar las disciplinas al aire libre.

© Luis Gordoa

Hemos trabajado con los niveles de tierra para que cada uno de los espacios tuviera una vista directa hacia el norte, a la Sierra del Ajusco y el Tepozteco. Tratamos de utilizar sólo materiales reciclados de residuos industriales y las rocas de excavación adecuadas.

© Luis Gordoa
La galería principal conecta a todos los talleres en un segundo nivel, permitiendo a los artistas compartir su trabajo de manera directa. Tanto los talleres como la galería tienen ventanas direccionadas a la luz del norte, mientras que algunos de los puntos de vista son el control hacia el este, desde donde se puede ver el volcán Popocatépetl. La altura de cada espacio tiene su propio propósito, siendo el respeto del medio ambiente el más importante. Los materiales que hemos elegido, tienen extrema en relación con el lugar, por lo que es casi una extensión del terreno.
© Luis Gordoa

El café cuenta con un sistema de puertas de acero reciclado, que a partir de poleas y rieles, se abren y corren para dejar la cubierta totalmente libra. Carece de vidrio de modo que el aire fresco circula libremente de norte a sur y la vista principal hacia los volcanes del este se encuentra a unos dos metros sobre el nivel de la calle.

© Luis Gordoa

Hacia el norte, donde se disfruta de la Sierra del Tepozteco y el Ajusco, colocamos las fábricas para que la vista desde el café no fuese interrumpida. Se diseñó una estructura central para recibir las cargas de las armaduras de ambos lados que forman el espacio de la fábrica y la cubierta de la galería.

© Luis Gordoa

Los distintos espacios se colocan en sus niveles, como si fueran terrazas de cultivo, lo que le permite a todos estar relacionados en un mismo espacio. La fachada de esta cubierta cuenta con paneles de luz de fibra de vidrio reciclado, que en secuencia le entrega al edificio un aspecto del color de la tierra de la región y que consigue que no se vea como una estructura pesada en los alrededores.

Casa LQ20

 Esta casa se encuentra en Cuernavaca y está compuesta por dos volúmenes principales que se confrontan a partir de un patio que los atraviesa. Uno de ellos, el orientado al Oriente, está totalmente abierto en planta baja y el otro, orientado al Poniente, totalmente cerrado al sol.

© Luis Gordoa

La comunicación entre los dos cuerpos es a través de un puente cubierto por una losa aligerada que forma un gran espacio abierto pero cubierto a la mitad del patio. Su fachada es prácticamente cerrada al exterior, excepto por una ventana en la recamara principal que se abre hacia una línea de Eucaliptos y Laureles que está a la distancia.

© Luis Gordoa

El sol de la mañana, entrará por la misma solo un par de horas, permitiendo que estos árboles se disfruten el resto del día.