Se trata de una pequeña ampliación de bajo presupuesto en una casa en el bosque de Cuernavaca. Se necesitaban dos habitaciones más y hemos decidido hacer un volumen nuevo sobre el costado norte del terreno, (dos recámaras y un baño compartido; un volumen de 12x 2.8 m) conectándolo a la casa a partir de un puente (hecho con una armadura de polines dobles) forrado de cristal para quedar rodeado de los árboles del bosque. Toda la estructura esta hecha de desechos de madera (en su mayoría polines que ocupamos en la cimbra en trabajos anteriores) y en su mayoría se ha forrado con láminas de plástico reciclado (recopilado en tiraderos industriales de la ciudad de Cuernavaca) para protegerla del agua. Primero conseguimos formar el espacio uniendo polines en sentido horizontal y después decidimos abrir ventanas hasta que encontramos la luz ideal, el paso necesario del sol y las vistas que deseamos del exterior.