Esta casa se encuentra en un terreno de 300m2 con una pendiente de 5 metros de altura, prácticamente a la mitad del mismo. Decidimos colocar la casa sobre pilotes y en la parte baja del terreno, para extender el área superior en casi toda su superficie, de modo que un solo nivel se formara en planta baja y pudiera sentirse la amplitud de terreno. El nivel superior cuenta con dos recámaras y un balcón con vista a los volcanes.

La planta baja es el área pública de la casa y se abre hacia el paisaje con una impresionante vista de la ciudad de Cuernavaca. Se  formaron marcos de acero para después forrar en su mayoría con vidrio y que en el nivel de calle se formara un muro verde que delimita lo público de lo privado formando un área para estacionamiento.

Todo trabajo de jardinería fue realizado por Yael Ehrenberg.