Morelos

Hotel Huayacán

Es un hotel de 40 habitaciones en Jiutepec Morelos México, ubicado sobre antiguas plataformas de granjas avícolas.  La propiedad es un paisaje que funciona principalmente como un jardín de bodas (Jardín Huayacán).

Planta Conjunto

Planta 1 piso

Planta 1 piso
 

Construimos cinco volúmenes de piedra separados a través de patios que nos permitirán disfrutar del espacio abierto. Localizamos los edificios en forma de una escuadrada envolviendo la zona de la alberca. En su vértice, el vestíbulo permite la circulación vertical y perimetral a través de ambos lados de la misma.

© Luis Gordoa

Vista 1

Vista 1
 

Se accede a través de un angosto pasillo bajo una marquesina de concreto enmarcada por tres Huayacanes que pertenecían al lugar.

© Luis Gordoa

Fachada
Fachada
 

Utilizamos piedra de la región en todas las paredes exteriores tratando de hacer que nuestro edificio quepa silenciosamente en el sitio. Los patios son todos habitables, mesas sobre ellos funcionan como un restaurante. Aprovechando el clima, dejamos todos los corredores abiertos y en contacto con el paisaje.

© Luis Gordoa
El Sistema constructivo es mixto, principalmente muros de carga y techos de vigueta y dovela de concreto; una arquitectura solida de aspecto ligero y neutral. La sensación es prehispánica bajo los muros; volúmenes que van cargándose de humedad se aligeran como ventanas al paisaje. Los interiores son muy sencillos, predomina el color blanco, las dovelas enyesadas y pisos de concreto blanco pulido con detalles de losetas de pasta regionales.
© Luis Gordoa

Hacemos este edificio gracias al esfuerzo de una familia que trabaja en conjunto y sin descanso.  Las primeras 32 habitaciones ya están abiertas al público.

Casa de la Cultura Totolapan, Morelos

La idea rectora del proyecto busca la utilización de toda la piedra que ha sido colocada en el terreno. A partir de gaviones de acero (rejas metálicas) de 1 metro por 1 metro, se formarán dos volúmenes principales, colocados en dirección a los volcanes de oriente para permitir entre ambos,  una explanada donde poder disfrutar de alguna exposición o de alguna obra de teatro al aire libre, teniendo como remate el volcán.

Los volúmenes estarán cubiertos por lámina de galvatecho prefabricada sobre montón de acero. Los muros de gaviones son de 2 metros de altura, permitiendo, entre ellos y la cubierta, ventilar los espacios.

Todo el interior estará recubierto por yeso o rebocado con mortero para conseguir limpieza dentro de los gaviones.

Casa Materka

Construimos esta casa alrededor de un piano cuyo sonido debíamos de contener. En un terreno de 220 m2, debíamos conseguir que el pianista obtuviera correctas condiciones acústicas en un espacio amplio para poder dar recitales y clases en grupo; y al mismo tiempo proteger de la música y los ensayos constantes a los vecinos y el resto de los habitantes de la casa.

© Luis Gordoa
Formamos un cajón de piedra en los linderos del terreno, al que fuimos atravesando con trabes en sentido transversal que a modo de puentes cargaban la planta alta, dejando gran parte del terreno libre y aislado en planta baja. En el centro de este espacio, bajo la recamara principal, queda la sala, donde el piano toma toda la importancia y los pisos de madera reciclada junto con la porosidad de la piedra, absorben el sonido.
© Luis Gordoa
La casa cuenta con dos recamaras soleadas y un estudio de cine obscuro en planta alta. La casa envuelta en piedra se abre al sol durante todo el día, negando las vistas al exterior, consiguiendo que al contacto con el sol se perciba una casa muy ligera.
© Luis Gordoa
Solo se notan algunos detalles de ladrillo y el trabajo de carpintería con toda la cimbra; buscamos que ningún acabado pudiera quitar la atención de una casa que parece en constante movimiento por la luz. Pensamos en una arquitectura Mexicana, simple, real; como la que está a lado, afuera de los fraccionamientos; quizás siempre esperando ser modificada.

Casa La Semilla

Esta casa se encuentra en un terreno extenso que en uno de sus linderos anteriormente producía árboles Ficus para la venta. Buscamos que la casa no impactara el contexto natural; Casa la Semilla ha sido una construcción muy rápida y sencilla en la que gracias a las cualidades del concreto se torna difícil determinar los limites entre el interior y el exterior de la misma, obteniendo una casa que con dimensiones acotadas parezca muy extensa y sea imperceptible desde varios puntos del terreno.

© Luis Gordoa

Al estar los arboles sembrados uno pegado al otro, han crecido juntos y muy esbeltos, por lo que nuestra propuesta aprovecha este bosque de arboles para cubrir el sol del sur y tener una fachada totalmente abierta a los mismos.

© Luis Gordoa

Conseguimos hacer una cubierta de 200m2 soportada en tres columnas centrales y una trabe que la cruza completamente a modo de un péndulo invertido. De esta forma, conseguimos no tener ningún puntal en el resto de la casa, y tener la libertad de disponer del espacio bajo esta cubierta como mejor nos convenía. La orientación de la casa es norte, pues Jiutepec es una zona muy calurosa del estado de Morelos, México.

© Luis Gordoa

La casa a penas cuenta con una recamara principal, y una pequeña habitación para un niño. El resto de la casa, es abierto, con una barra para cocinar y las áreas de estar y comer unidas. En el jardín sur, se forma una área abierta para estar bajo la sombra de los Ficus, mientras que en la fachada norte se forma una terraza abierta al sol y como si fuera un muelle, flota sobre un pequeño estanque que recupera aguas claras para riego.

Estudio Cinco

El estudio cinco es un edificio de bajo presupuesto, para acoger a un taller para diferentes artistas y otros de de diversas disciplinas en la ciudad de Cuernavaca. Se compone de cinco espacios, cuya finalidad es integrarse con el contexto y el paisaje, para que cada uno pueda disfrutar del clima y las vistas de la región. La cafetería, de 90 metros cuadrados, la galería principal de 140 m2, de siete metros de altura para que los artistas trabajen en conjunto y que se puedan llevar a cabo exposiciones y conciertos, una zona de talleres individuales de 90 metros cuadrados, una explanada intermedia de 150 m2, para llevar a cabo exposiciones abiertas y sea el vínculo entre la cafetería y los talleres; y una terraza, tomando ventaja de la cubierta de la galería como un techo verde para trabajar las disciplinas al aire libre.

© Luis Gordoa

Hemos trabajado con los niveles de tierra para que cada uno de los espacios tuviera una vista directa hacia el norte, a la Sierra del Ajusco y el Tepozteco. Tratamos de utilizar sólo materiales reciclados de residuos industriales y las rocas de excavación adecuadas.

© Luis Gordoa
La galería principal conecta a todos los talleres en un segundo nivel, permitiendo a los artistas compartir su trabajo de manera directa. Tanto los talleres como la galería tienen ventanas direccionadas a la luz del norte, mientras que algunos de los puntos de vista son el control hacia el este, desde donde se puede ver el volcán Popocatépetl. La altura de cada espacio tiene su propio propósito, siendo el respeto del medio ambiente el más importante. Los materiales que hemos elegido, tienen extrema en relación con el lugar, por lo que es casi una extensión del terreno.
© Luis Gordoa

El café cuenta con un sistema de puertas de acero reciclado, que a partir de poleas y rieles, se abren y corren para dejar la cubierta totalmente libra. Carece de vidrio de modo que el aire fresco circula libremente de norte a sur y la vista principal hacia los volcanes del este se encuentra a unos dos metros sobre el nivel de la calle.

© Luis Gordoa

Hacia el norte, donde se disfruta de la Sierra del Tepozteco y el Ajusco, colocamos las fábricas para que la vista desde el café no fuese interrumpida. Se diseñó una estructura central para recibir las cargas de las armaduras de ambos lados que forman el espacio de la fábrica y la cubierta de la galería.

© Luis Gordoa

Los distintos espacios se colocan en sus niveles, como si fueran terrazas de cultivo, lo que le permite a todos estar relacionados en un mismo espacio. La fachada de esta cubierta cuenta con paneles de luz de fibra de vidrio reciclado, que en secuencia le entrega al edificio un aspecto del color de la tierra de la región y que consigue que no se vea como una estructura pesada en los alrededores.

Casa LQ20

 Esta casa se encuentra en Cuernavaca y está compuesta por dos volúmenes principales que se confrontan a partir de un patio que los atraviesa. Uno de ellos, el orientado al Oriente, está totalmente abierto en planta baja y el otro, orientado al Poniente, totalmente cerrado al sol.

© Luis Gordoa

La comunicación entre los dos cuerpos es a través de un puente cubierto por una losa aligerada que forma un gran espacio abierto pero cubierto a la mitad del patio. Su fachada es prácticamente cerrada al exterior, excepto por una ventana en la recamara principal que se abre hacia una línea de Eucaliptos y Laureles que está a la distancia.

© Luis Gordoa

El sol de la mañana, entrará por la misma solo un par de horas, permitiendo que estos árboles se disfruten el resto del día.

Pabellón FloraPlant

Construimos este pabellón en Cuautla, cerca del ingenio de Casasano, en el más prestigiado vivero de Morelos.

© Luis Gordoa

Se trata de un espacio para mostrar las flores que están a la venta y a la vez dar servicio de sanitarios a los visitantes; una sombra para poder descansar después de los viajes largos que recorren transportistas para comercializar estas plantas de ornato.

© Luis Gordoa

Hicimos esta construcción de aproximadamente 200m2 con la intención de que el jardín permitiera tener un recorrido por el cual ver los diferentes tipos de flores antes de comprarlas y al mismo tiempo poder disfrutar de las vistas que ofrece el contexto. La hacienda Calderón a unos cuantos metros, un acueducto enmarcado en las faldas de la sierra del Tepozteco y de Tlayacapan, así como del volcán Popocatepetl, pueden ser apreciados desde el mirador piramidal en el jardín superior.

Planta
Planta
 

Decidimos hacer una estructura de concreto que envejezca junto con el jardín. Por un lado, la arquitectura en las instalaciones de Floraplant son ligeras y de estructuras galvanizadas con cubiertas de maya sombra; nosotros decidimos contrastarla con una construcción pesada que eventualmente parezca una ruina en el sitio.

© Luis Gordoa

Buscamos separar la función de producir las plantas con disfrutarlas en un contexto más decorativo, de modo que decidimos esconder nuestra estructura detrás de un muro de cristal con imágenes de flores, que permitieran acercarnos sin ver el jardín, preparando al visitante para no sentirse dentro del vivero por un rato mientras escoge que plantas comprar.

© Luis Gordoa

También construimos un pequeño módulo de oficinas, con una estructura de concreto que dado el presupuesto dejamos aparente en todas sus partes. En planta baja tenemos un comedor y solo cuatro columnas forman la estructura. Intentamos protegerla del sol con una marquesina perimetral.