El concepto general busca respetar al máximo y en la medida de lo posible la huerta de mangos, de modo que buscamos generar una arquitectura que, sólida, se muestre siempre como un reflejo de la naturaleza del sitio, con transparencia y espejo podemos lograr que las áreas de servicio no tomen más importancia que la plataforma del evento principal.

Preferimos intervenir lo menos posible al rededor de la fiesta, de modo que lo más importante serán siempre los mangos y la magnífica oportunidad de estar en frente de ellos.